¿QUÉ ES UNA DOULA?
La palabra Doula, tiene varias acepciones, pero la más reconocida es la que proviene del griego y que significa "mujer que acompaña al parto".
Una Doula es una mujer cuya labor consiste en acompañar a las mujeres en el maravilloso camino de gestar y dar a luz a sus hijos. Por lo tanto tiene conocimientos a cerca del trabajo de parto, parto y cuidados del recién nacido.
Su tarea fundamental consiste en brindar apoyo físico y emocional a las mujeres durante todo el proceso de la gestación, el parto y el puerperio.
La Doula, conoce en profundidad los misterios del nacimiento, y no necesariamente debe ser madre, por que lo esencial de su labor se centra en la entrega amorosa y en el brindarse plenamente al encuentro con cada mujer, con cada pareja, con cada familia.
Al focalizarse busca un entendimiento de las necesidades, los deseos y las particularidades de cada mujer, caminado junto a ella desde una presencia comprometida.
Como antecedentes hay investigaciones científicas que plantean los beneficios que tiene un acompañamiento emocional durante el trabajo de parto y parto, entre los que podemos mencionar los artículos científicos de Kennell y Klaus (Guatemala, 1986). Los mismos especifican como a través de un acompañamiento social se pueden disminuir el número de cesáreas en un 50%, el número de intervenciones médicas como el fórceps en un 40%, la analgesia en un 60%, reduciendo también la duración del trabajo de parto en un 25%.
Klaus, Kennell y Klaus (2002: p.75) en su libro de “The Doula book” sostienen que existen hoy en día alrededor de 16 estudios científicos controlados y analizados bajo precisos métodos estadísticos; que han incluido más de 5000 mujeres parturientas para demostrar las implicancias que tiene el desempeño del rol de doula. Estas investigaciones fueron realizadas en países como Finlandia, Canadá, Francia, Grecia, Guatemala, Sudáfrica y en Estados Unidos y examinaron si un soporte emocional y físico en el parto realizada por una mujer experimentada (doula) producía consecuencias en la duración del trabajo de parto, la necesidad de analgesia, peridural y otras intervenciones obstétricas así como también los efectos que este soporte tenía en el vinculo con el bebé y en el comportamiento maternal. Las mujeres que participaron en estos estudios eran mujeres saludables que tuvieron un embarazo normal y la mayoría de ellas, era primeriza.
En Argentina en la "Guía para la atención del parto normal en maternidades centradas en la familia" (aprobado por Resolución Ministerial Nº 647, del 5 de diciembre de 2003) en el apartado relacionado con el acompañamiento y apoyo de la embarazada durante el trabajo de parto, se reconoce la figura de la Doula, y su participación en los trabajos de partos y partos.
En el ámbito local (Córdoba), y con el fin indagar acerca de las implicancias psicológicas que se promueven en la madre a través de este sostenimiento emocional brindado por una Doula, se realizó en la Ciudad de Córdoba una investigación al respecto. Este trabajo se titula "Implicancias del rol de la Doula durante el Trabajo de Parto y Parto, aspectos del rol que favorecerían y fortalecerían la formación de resiliencia en la madre para atravesar el Puerperio Inmediato", Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba (Campos, González, Jiménez, 2008).
¿QUÉ HACE UNA DOULA?
• Brinda contención física y emocional.
• Aconseja sobre la elaboración de un plan de parto acorde a cada mujer.
• Acompaña a la mujer en la vivencia y experiencia de la maternidad
• Brinda información acerca del embarazo, parto y puerperio.
• Sugiere ejercicios y posturas favorables durante la gestación, parto y post-parto.
• Utiliza técnicas de relajación para las diferentes partes fases del parto.
• Ejerce sus tareas en colaboración con el equipo médico que asiste a cada mujer.
• Integra en las distintas dinámicas al acompañante que la mujer elija, no lo suplanta.
• Fomenta la confianza en las propias capacidades de la mujer.
• Respeta los tiempos propios y particulares en cada proceso.
• Interpreta y comunica los deseos y necesidades de la mujer.
• Crea un entorno adecuado para la parturienta, eliminando los estímulos que interfieran en el proceso, para lograr privacidad e intimidad.
• Da apoyo y estimula la confianza en los miembros de la familia o acompañantes que se encuentren junto a la mujer.
• Apoya e incentiva a la lactancia materna. Brindando información al respecto y sugiriendo posturas y técnicas para una lactancia positiva.
• Fortalece y resguarda el vínculo mamá-bebé y mamá-bebé-familia.
• Brinda sostén emocional en el puerperio.
• Informa los cuidados físicos del post-parto.
• Brinda información sobre las características y los cuidados del recién nacido.
Si bien la Doula no está calificada para realizar ningún tipo de actividades o tareas clínicas, en su formación existen cuestiones atinentes al desempeño de su rol que deben estar presentes.
Es indispensable que la Doula:
• conozca la fisiología del parto normal, de la cesárea y de los signos de alarma o anormalidad.
• tenga conocimientos de los componentes emocionales y psicológicos propios de la maternidad.
• propicie, incentive y fomente la vinculación mamá-bebé.
• conozca los aspectos fisiológicos y emocionales involucrados en la lactancia materna.
Esta nota está extraída del diario Página 12, del suplemento Las12 y me parece sumamente interesante para cuestionar y problematizar "saberes" y “haceres” cotidianos. Esta vez en torno a la lactancia.
Sábado, 9 de Agosto de 2008
IN CORPORE
Cuando la función ocupa todo
Por Soledad Vallejos
“Apoyar a las madres a lactar mejorará las posibilidades de supervivencia de los niños y las niñas”, fue la declaración oficial de Unicef durante estos días, a cuento de unos en especial: la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Así es como las cuestiones de salud pública se vuelven temas de la agenda internacional, se refuerzan y promocionan en sus perfiles variados. Con la lactancia viene sucediendo desde 1992, cuando se logró el acuerdo entre Unicef, la OMS y la Alianza Mundial pro Lactancia Materna; desde entonces se “celebra” en más de 120 países para “promover la lactancia durante los primeros seis meses de vida del lactante, ya que representa enormes beneficios para su salud al proporcionarle nutrientes fundamentales, protegerlo de enfermedades mortales como la neumonía y fomentar su crecimiento y desarrollo”. Los organismos del sector estiman que sólo un 38 por ciento de los bebés menores de seis meses se alimentan exclusivamente de leche materna. En la Argentina, más de la mitad de los bebés de hasta 2 meses lo hacen. A los 6 meses, sólo 3 de cada 10 bebés (36%) continúa con la leche materna como único alimento; el 13 por ciento de esas niñas y niños atraviesan el momento del destete.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, el 95,4 por ciento de las niñas y los niños inician su alimentación con pecho materno. De allí que Unicef concluya que “esta práctica se pierde en un 50 por ciento durante los 2 primeros meses de vida, donde cobran vital importancia la disposición de la madre, pero sobre todo la existencia de un entorno de protección y apoyo a las madres para que continúen con el pecho exclusivo, pudiendo brindarles a sus hijos el mejor alimento para su crecimiento y desarrollo”.
Allí viene (no casualmente) uno de los quid del asunto: todo aquello que rodea a la mujer en etapa de amamantamiento. Vale decir que en torno de esta celebración de la lactancia materna y sus bondades se armó, a fin de colaborar en el proceso, una red de “Hospitales Amigos de la Madre y el Niño”, como parte de una estrategia urdida por OMS, OPS y Unicef para brindar “asistencia técnica y capacitación a hospitales para que se brinden servicios de salud favorecedores del inicio precoz de la lactancia materna”. En nuestro país son 58 los centros acreditados ad hoc, lo que quiere decir que 90 mil bebés (18%) nace en uno de ellos. No todos, pero sí al menos algunos de ellos están lejos de ser instituciones públicas y gratuitas (es el caso, por ejemplo, de la Maternidad Suizo Argentina).
Claro que los contextos importan. Que un hospital esté capacitado para explicar a una madre cualquiera las ventajas de amamantar a su bebé no deja de ser una manera de democratizar la información, de prevenir enfermedades, de fortalecer lazos entre madre e hijo. Pero –inevitable–, ¿qué pasa cuando ese bebé nace en un hospital no tan amistoso con ciertas prácticas de amamantamiento? Más aún: ¿qué pasa cuando ese amamantamiento se suspende, por caso, debido a motivos laborales? O cuando resulta imposible justamente por ellos: la existencia de redes de guarderías públicas, pongamos, ¿no sería tanto más favorable para el niño y la madre? El tema es que a veces, por más que los objetivos sean altruistas, pareciera que algunos cuerpos se vuelven envases: ¿por qué, todavía hoy, gusta tanto presentar a la maternidad como una opción necesariamente excluyente de cualquier otra actividad vital?
Al médico obstetra Michel Odent (72) jamás se lo podría acusar de egolatría. El experto francés sostiene que cuanto menos participen él y sus colegas de los partos, mejor para la madre, el bebé y el desarrollo mismo de la sociedad.
Odent vino a Buenos Aires invitado por la Fundación Creavida para presentar su libro "El granjero y el obstetra", donde formula una analogía entre la industrialización agroganadera, y lo que él llama la "industrialización de los nacimientos".
"Los desastres de la aftosa y la enfermedad de la vaca loca despertaron la conciencia pública sobre los riesgos de adoptar ciertas formas de explotación ganadera. ¿Necesitamos que ocurra un desastre para que nos demos cuenta de que las formas modernas de nacer tienen consecuencias negativas?", inquiere el veterano experto en una entrevista exclusiva.
Noticias: ¿En qué momento de la historia el parto comenzó a ser visto como una situación "patológica"?
Michel Odent: El parto nunca fue algo fácil para los seres humanos. Y desde los chamanes en adelante siempre hubo una tendencia a "medicalizarlo". El control sobre el proceso avanza en décadas más recientes con lo que yo llamo "industrialización". Se estandariza el ambiente de parto en grandes hospitales, las parteras siguen un protocolo estricto, se desarrollan la anestesia peridural, la cesárea segmentaria baja y el monitoreo electrónico fetal. El nacimiento se transformó en un trabajo en cadena.
Noticias: Pero las mujeres siguen teniendo tanto o más miedos que antes.
Odent: Sí, suena paradójico pero es así. El problema es que se sigue poniendo el eje sobre los aspectos negativos: cómo parir sin dolor, sin miedo o sin violencia, y la verdad es que resulta imposible extraer por completo el miedo o el dolor salvo que se usen drogas. Lo que habría que formular son nuevas preguntas de connotación positiva.
Noticias: ¿Por ejemplo?
Odent: Por ejemplo, cuáles son las necesidades básicas de la mujer durante el trabajo de parto. Hay dos que la mujer comparte con todos los mamíferos: sentirse segura y no ser observada. Durante el parto se debe reducir al máximo la actividad del neocórtex, que es la parte del cerebro que está más desarrollada en los humanos. Para ello se requiere un ambiente de privacidad, sin gente hablando alrededor, que permita que la mujer "se vaya del planeta" y se olvide de lo que ocurre a su alrededor. Por cierto, no es la situación más habitual en esta época.
Noticias: ¿Habría que tomar el ejemplo de los animales?
Odent: En algún punto yo hablo de "deshumanizar" los partos, o sea, dejar de lado los rituales y prejuicios humanos que perjudican el parto fisiológico normal. Mitos como que el calostro es malo, que el bebé después de nacer tiene que estar en los brazos de otra persona que no sea la madre o que se debe cortar el cordón umbilical lo antes posible. Quizás todos estos rituales o mitos tuvieron una ventaja evolutiva, dado que las estrategias básicas de supervivencia en todas las sociedades consisten en dominar otros grupos humanos. Esos rituales se fueron transmitiendo con el objeto de favorecer la agresividad, más favorable en términos adaptativos. Hoy, cuando se necesitan otras tácticas de supervivencia, cuando se requiere la energía del amor, los ritos o creencias perdieron su ventaja evolutiva. Y hay que sacárselos de encima.
Noticias: ¿El tipo de parto se asocia con las tasas de criminalidad?
Odent: Hay estudios que encontraron una correlación entre conductas destructivas o autodestructivas –como suicidio, drogadicción y anorexia- con el antecedente de partos complicados, aunque este término es bastante ambiguo. Lo que yo sí tengo es una regla personal para cuando viajo y me sirve para saber si puedo caminar solo a la noche en esa ciudad: relaciono la tasa de intervenciones obstétricas en forma directa con la criminalidad. En Tokio, por ejemplo, hay sólo un 10 por ciento de cesáreas y la analgesia epidural se utiliza en no más del 5 por ciento de los partos. No es de extrañar que sea un lugar muy seguro para pasear.
Noticias: ¿Y cómo se siente en Buenos Aires, donde uno de cada cuatro partos termina en cesárea?
Odent: La verdad es que prefiero quedarme en el hotel.
Noticias: ¿Parir en la casa es mejor que hacerlo en el hospital?
Odent: Lo importante es reconciliar la privacidad que ofrece el hogar con los servicios que puede brindar un hospital. En las ciudades modernas se puede llegar al hospital en veinte minutos, y la partera bien puede sugerir la derivación inmediata al hospital cuando sea necesario. Son enfoques complemetarios.
Noticias: ¿Cuándo aconseja el parto acuático?
Odent: La situación típica es aquella mujer que tiene una dilatación de cinco centímetros, y pide por favor que le den un analgésico para calmar el dolor. En lugar de correr a aplicarle una inyección, es bueno que la mujer se sumerja en el agua a 37 grados para facilitar el trabajo de parto durante un período limitado de tiempo, no más de una hora y media. Es un recurso, no algo que debe aconsejarse como método principal.
Noticias: ¿Por qué no quiere que el padre presencie el parto?
Odent: Es una especie de doctrina moderna que habría que reconsiderar. Que los padres estén ahí observando es la principal razón de que haya partos largos y difíciles. Conozco infinidad de casos donde el parto es extremadamente lento hasta que el hombre se va por alguna razón, por ejemplo, comprar un agua mineral. Y tan pronto él se aleja, la mujer grita, se contrae y nace el bebé. En el período perinatal, hay que darle prioridad al lenguaje no verbal. Las mujeres dicen que no podrían imaginarse el parto sin la compañía de su esposo. Pero con su cuerpo dicen lo contrario: que dan a luz más fácil cuando están solas.
Noticias: ¿Cuántos hijos tiene?
Odent: Dos.
Noticias: ¿Nacieron en la casa o en el agua? ¿Usted estuvo presente?
Odent: El último nació en casa, en el piso del baño. Fue muy rápido. Yo en ese momento no tenía licencia para ejercer en Londres, por lo cual debí llamar a dos parteras. La primera contracción de mi pareja fue a las 17.30, y el bebé nació tres horas después, en el mismo momento que llegaban las parteras. Durante todo ese lapso estuvimos en absoluta privacidad, no había nadie más en la casa que yo. Es una situación extraordinaria e irrepetible. Sería bueno que muchas otras parejas la experimentaran.
Ejercicios Pilates para la mujer embarazada
Durante el embarazo, la mujer experimenta cambios de orden psicológico y físico. En lo que se refiere a la parte física, muchas mujeres llegan a sentirse limitadas. El cambio en el cuerpo hace con que pierdan elasticidad, y además el mantener la postura es algo muy difícil de conseguir, según avanza el embarazo. Por esta razón, es muy importante seguir, desde los primeros meses del embarazo, una actividad física específica para el periodo de gestación (pre-parto y post-parto). La práctica regular de ejercicios favorece el sano desarrollo del embarazo, además de mantener el peso, fortalecer la musculatura, y estimular la circulación sanguínea de la mujer. Los movimientos del Método Pilates, con la asistencia de un profesional competente, reúnen todas las cualidades y requisitos para que la mujer tenga un embarazo saludable y un parto sin complicaciones.
Beneficios para la futura mamá
Los movimientos de Pilates pueden ser beneficiosos para la futura mamá, ayudándola a mantener una buena postura, a aliviar algunos de los dolores habituales, y a ser más consciente de los cambios de su cuerpo. La técnica es aplicada según las necesidades de cada etapa de gestación, y a los cambios de energía se producen día a día. Al ser un programa de ejercicios ligeros, diseñado para fortalecer y tonificar los músculos mediante un suave estiramiento, permite el acondicionamiento cardiovascular, el fortalecimiento de la musculatura, el aumento de la flexibilidad, y una mejoría en la postura, coordinación, respiración y concentración. A través de la práctica del método Pilates, la mujer embarazada conocerá mejor su cuerpo y aprenderá a “escuchar” sus mensajes, y así dominará de mejor manera sus movimientos. Entre los beneficios de la práctica de los ejercicios del Método durante el embarazo, podemos destacar:
Durante la gestación:
- Fortalecimiento de la pared abdominal, lo que favorecerá a la expulsión en el trabajo de parto.
- Prevención de la separación anormal de los músculos de pared abdominal.
- Disminución de la curva lumbar causada por el aumento de tamaño y peso del abdomen
- Disminución de la tensión generada en los músculos, a través de la relajación y estiramientos.
- Fortalecimiento de la musculatura de las piernas, estimulando la circulación sanguínea.
- Fortalecimiento de la musculatura de los brazos para adaptar la postura al aumento de peso y volumen del pecho.
- Mejoría del sueño y de la concentración
- Mejoría del mecanismo respiratorio debido a una mejor oxigenación de los tejidos y del bebé.
Durante el parto:
- Beneficios al parto. Partos de menor duración, menos cesáreas.
- Concienciación corporal de las posturas durante el parto.
- Aumento de la resistencia, de la relajación.
Después del parto:
- Rápida recuperación del posparto, fortaleciendo la zona abdominal.
- Reducción de los síntomas de incontinencia, mejoría de la circulación y estreñimiento.
Se recomienda empezar a practicar el Método cuando las molestias de los primeros meses de embarazo comiencen a desaparecer, normalmente a partir del segundo trimestral, y siempre con la autorización médica. Si se realiza los ejercicios físicos al menos en los últimos meses del embarazo, probablemente la mujer embarazada no tendrá riesgos de padecer hipertensión, lumbagos, infecciones urinarias, edemas, varices, etc.
La práctica del Método Pilates está absolutamente contraindicada en algunas circunstancias como: hipertensión o enfermedad cardíaca, rotura prematura de membranas, trabajo de parto prematuro, incompetencia del cuello uterino o abortos habituales, sangrado, placenta previa, diabetes materna, enfermedad pulmonar. En los casos de hipo o hipertiroidismo, hipertermia, anemias, fatiga extrema, contracciones uterinas o de obesidad excesiva, es recomendable la practica del Método, desde cuando esté previamente autorizada por el médico.
COMUNIDAD DE PADRES
Nota Frida Kaplan Diario La Nacion 17 02 2008
A los 69 años, Frida Kaplan asegura que desde la vida uterina los humanos recibimos amor, contención y también una determinada "programación"
Historias de vidas / Frida Kaplan
La mujer que ayuda a nacer
Lo inesperado siempre le pisó los talones. Su primer hijo falleció a los dos meses de vida. Desde hace más de 20 años acompaña a madres y padres que esperan un bebé, y los ayuda a aumentar el contacto físico desde la vida intrauterina. Su método, la eutonía, también se aplica en hospitales
Casi todos responden lo mismo.
-¿Qué desean para el bebé que está por nacer?
-Que sea feliz.
Frida Kaplan dice que es un equívoco. Que cuando plantea esa pregunta en las clases de eutonía para parejas embarazadas, padres y madres suelen responder lo mismo. "La felicidad como estado permanente no existe: hay momentos felices, y no dependen de logros materiales sino de la capacidad de disfrute", comenta. En sus clases, los futuros padres escuchan que los seres humanos, desde la vida intrauterina, recibimos amor, contención y también una programación. Programación que se refuerza tras el nacimiento con mandatos. Frida dice, sin bombos, sin platillos, que en lugar de desear y programar al bebé para algo imposible, no estaría mal desearle que aprenda a disfrutar de lo disfrutable. Y a desarrollar una fuerza vital: la que nos hace capaces de atravesar los momentos más difíciles de la vida. Cualquiera que la tenga enfrente sabrá que Frida tiene esa fuerza y algo más.
El dolor más brutal
Ser buena hija, buena esposa, buena madre. Ser buena, muy buena. Con esos tatuajes creció Frida. El combo incluía casarse a los 18. La bella muchacha así lo hizo con bella fiesta y quinientos invitados. A los 19 años parió a su primer hijo, Adrián, y a los dos meses tuvo que afrontar el primer gran imprevisto. El dolor más brutal, el inenarrable: la muerte de su bebé. Muerte súbita, dijeron los médicos. Dios así lo quiso, dijo Frida. O "el destino".
Pasaron cincuenta años y a ella se le mojan los ojos de sólo recordar. "En aquel momento me bloqueé. Ahora tengo conciencia. Me quedé con frases hechas. Me cerré. Era la única forma de poder soportar ese dolor."
Frida tuvo tres hijos más. Vivió con miedo cada embarazo y cada nacimiento. Silvana, Fabián y Laura aún eran muy chicos -y ella una joven de veintipico, cuando una amiga le pidió que la acompañara a un teatro independiente. Lo inesperado reapareció, ahora disfrazado de un oficio tentador y prohibido para una chica como ella. A partir de esa visita Frida se convirtió en actriz. Se formó con Augusto Fernandes y Franklin Caicedo. Sus hijos crecieron entre camarines. Cuando parecía que la vida era tan alada y perfecta como subir y bajar de los escenarios, el camino de Frida Winter -usaba su apellido de casada- se topó con otra curva impensada.
-De un día para otro mi padre, que disfrutaba de una posición económica estupenda, perdió todo. En una de las subidas y bajadas de este país, se tuvo que ir. Yo no creía que eso podía suceder. Frente a ese dolor imprevisible, me enfermé de cáncer. Tenía tres hijos y 31 años.
-¿Cómo salió adelante?
-Ya puedo decir que soy una sobreviviente. Con mucha terapia de por medio. El psicoanálisis para mí es una forma de vida para seguir creciendo. Ojo: no de manera repetitiva. Creo que tengo una pulsión de vida muy activa y eso me ayudó a atravesar esos momentos.
La mamá de Frida: una precursora
-Me ponen una pelotita y me hace bien - le había dicho a su hija. Una precursora. La mamá de Frida fue de las primeras en tomar clases de eutonía.
¿Eutonía? Frida quiso saber qué era eso que sonaba raro. Estaba buscando una técnica corporal para mejorar su condición de actriz. Vino un extranjero a dictar un seminario y Frida se anotó.
En el seminario se topó con un libro: El sentido del tacto. Leyó: "La piel nos envuelve por completo como un manto. Es el más antiguo y sensible de nuestros órganos, nuestro primer medio de comunicación y protector más eficaz". El autor, Ashley Montagu, antropólogo, teoriza sobre algo que hizo que a Frida le estallaran las venas de tristeza. En la década del 60 -dice Montagu- la muerte súbita de muchos bebés se produjo, en gran medida, por falta de contacto.
-Al leerlo sentí que era cierto. Que el hecho de ser moderna, de decir nada de brazos, la teta no es importante, hay que dejarlo llorar, hizo que faltara contacto. Y atravesé el duelo por mi hijo que no había podido vivir treinta años antes.
Frida envolvió la pena con un enterito negro. Era dolor, culpa, culpa y culpa. "En un mes no me pude sacar ese enterito", recuerda. Desde aquel día, la eutonía le abrió una ruta hacia sí misma. Y un puente.
-¿Qué es la eutonía?
-Una disciplina corporal que ayuda a conocerse, a estar en contacto con uno mismo. A poder habitarse en cuerpo y emoción.
El parto del método
Hacía rato que la hija mayor de Frida vivía al otro lado del océano, en Francia, cuando sonó el teléfono.
-Mami, ¡estoy embarazada!
El trabajo de parto fue muy largo y agotador. La presencia de la flamante abuela resultó crucial: con sus ejercicios y su contención se evitó una cesárea. Los médicos la invitaron a presenciar el parto. Ese día nació Jonathan y nació el método Frida Kaplan embarazo y nacimiento eutónico.
La misma semana que Frida volvió a Buenos Aires, dio la primera clase de eutonía para embarazadas y en 1992 se despidió de la actuación.
-Para ser la eutonista que soy, tuve que hacer el duelo a la actriz que quise ser y fui. Con un protagonismo, un nombre, un lugar. Decidí empezar de nuevo. Aprendí que para transitar la vida, hay que ir transitando duelos. Nada fue fácil, recalca.
Alguien le dijo: "Eso que hacés lo tenés que transmitir". Frida empezó a grabar algunos ejercicios. A juntar material. Se encontró con una ex alumna de las clases de eutonía para embarazadas, Marcela Osa, que se convirtió en su editora. Durante un tiempo, entre las dos transformaron la experiencia de Frida en un libro práctico, bello y conmovedor, que contiene las claves del método: "Embarazo y nacimiento eutónico.-
-¿Qué significa trabajar con bebés?
-Es vivir el presente proyectando un mundo mejor. Quienes han recibido el contacto del amor en su vida intrauterina, lo aplicarán en su manera de vivir.
Frida tiene cinco nietos sanguíneos (Yesi, Nico, Sebi, Jonathan y Giulia) y muchos nietos de la vida, los que van naciendo de los padres y madres que van a las clases de eutonía. "Fui una madre bastante desconectada. Soy una abuela muy conectada con mis nietos, incluso con los dos que viven en Francia. El contacto con todos ellos me despierta actos creativos."
-¿Le queda algo pendiente?
-Sí. Nací programada para casarme a los 18. Dejé el secundario faltando quinto año. Cincuenta años después lo retomé. Me falta una materia para recibirme. No tengo vergüenza de decir que estoy estudiando en un plan de educación para adultos del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Por responsabilidad y honestidad, quiero terminar el secundario. Estoy en el Consejo Académico de la Formación en Eutonía de la Asociación Argentina y Latinoamérica de Eutonía y no tengo un requisito que se pide para ingresar.
-¿Qué busca en su tarea?
-Que la persona se ponga en contacto con su deseo y elegir se instale como una opción. Un día pude tomar la decisión de hacerme cargo de mi vida. Trabajo para romper las programaciones y permitir que mi esencia aflore. Por eso, cuando trabajo con parejas que esperan un hijo hago hincapié en que, consciente o inconsciente, uno los programa, les envía mandatos. Está bueno que -al menos- sean mandatos conscientes. Después, es tarea de cada persona desandarlos y encontrar la esencia.
Por María Eugenia Ludueña
revista@lanacion.com.ar
Para saber más
http://www.fridakaplan-eutonia.com
http://www.eutonia.org.ar/foro.php
¿Qué es la eutonía?
La eutonía es una disciplina corporal que facilita el autoconocimiento. "El objetivo de las clases es aprender a prestar atención al mecanismo que se pone en marcha cuando nuestro cuerpo ejecuta una acción. La práctica ayuda a dirigir la atención para liberar tensiones y corregir la mayoría de los malos hábitos que conducen a enfermarnos", explica Frida Kaplan.
La eutonía fue creada en 1957 por Gerda Alexander, alemana, profesora de rítmica. En su juventud Gerda contrajo una enfermedad que la obligó a estar postrada dos años. En ese tiempo descubrió la posibilidad de hacer microestiramientos y trabajar con la "intención", para mejorar el tono muscular. Gerda llamó a esta práctica eutonía, palabra que refiere a una tonicidad armoniosa, y abrió la Escuela de Eutonía en Copenhague. Sus alumnos la difundieron por Europa. Es un método "para" y "por" el ser occidental y en función de sus necesidades.
El método: de su estudio al mundo
El método de Frida Kaplan es la sistematización de trabajos corporales de la eutonía aplicados al embarazo y al nacimiento. Entre sus objetivos están favorecer el contacto con uno mismo y con el bebé, incrementar el contacto con la pareja, brindar herramientas para la participación del padre, elevar el umbral del dolor, aliviar zonas de dolor típicas del embarazo. Y este método no sólo se puede aprender en el estudio de Frida.
"Entiendo que toda esta actividad es tan importante que no puede quedar reducida a la población que puede pagarla", aclara. Hace años que Frida Kaplan enseña el método a las parteras de hospitales públicos. En el Hospital Posadas las obstétricas ya reciben a los recién nacidos con los principios de la eutonía. Y también, supervisadas por Frida, dan el toque eutónico a bebés, un masaje que facilita el contacto, y contiene a los que acaban de aterrizar en este mundo.
"Un toque contenedor, no invasor, reemplaza a cientos de palabras", asegura Frida. Y cuenta que todavía la conmueve cómo impacta el toque eutónico en un bebé hospitalizado. "Una mujer que tiene a su hijo internado y no sabe si va a vivir, a veces no establece el vínculo para no sufrir. El toque eutónico incrementa el vínculo y muchos bebés se recuperan antes. Quizá por eso tantas mamás se van del hospital pero vuelven para el próximo taller", cuenta.

